“Aquello no fue así…”

Esa es la frase que más me impactó el otro día en la presentación de El final de la Dictadura. La conquista de la Democracia en España. 1975-1977. La pronunció Nicolás Sartorius, y se refería a la serie de documentales que Victoria Prego realizó en su día para Televisión Española explicando los años de la Transición. Y especialmente a la sensación que subyacía en ellos de que la Transición, la modélica transición española, había seguido algo así como un trayecto prefijado por unos cuantos reformistas que, junto con algunos otros personajes provenientes de la oposición más moderada al régimen, asumieron las riendas de este periodo histórico sin que la sociedad española jugara un papel demasiado efectivo en los cambios.

Nicolás Sartorius y Alberto Sabio, los autores del libro, no sólo niegan esta explicación, sino que le dan la vuelta al afirmar que la participación social de los españoles de a pie a través de las primeras movilizaciones y los partidos (legalizados e ilegalizados) fue realmente uno de los motores primordiales del periodo. Como explicaban en su exposición, no se trata de deslegitimar el papel de Adolfo Suárez, Torcuato Fernández Miranda o el propio rey Juan Carlos, sino de romper con esa visión monolítica de la Transición como un periodo cuyo éxito estaba garantizado de antemano gracias a la planificación diseñada por estos personajes.

Lejos de ello, la presión popular, la conflictividad social y en general el trabajo soterrado de sindicatos y partidos democráticos fueron un eslabón fundamental para crear en España el ambiente propicio para el cambio. Sartorius recordaba especialmente la reacción del Partido Comunista tras la matanza de Atocha; la forma en que la dirección clandestina del partido había sido capaz de controlar la tremenda manifestación popular en Madrid durante el entierro de los abogados laboralistas, y cómo esa demostración de fortaleza contribuyó de forma más eficaz que ninguna otra cosa a la legalización del partido y a su participación en las elecciones de junio de 1977, cuyo aniversario hoy festejamos.

Y por cierto, para aquellos que duden todavía en comprar el libro: Josep Fontana, uno de los más prestigiosos historiadores españoles, si no el que más, ya lo ha calificado como el mejor libro que se ha publicado nunca sobre la Transición.

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  1. m ; )

    Bueno ! A ver si lo acabo, ya me qeda poco, es un libro muy completo

  2. Yo también, leemos lo mismo? qué bueno! ah y mariano también lee lo mismo, por lo que veo..

    Sabes que me acuerdo de la imagen que has puesto? qué fuerte!, creo que el dibujante, hacia también dibujos para el dabadaba, o sabadaba o algo así.

    Estamos de un nostálgico últimamente 🙂

  3. Sí, la verdad es que el libro es realmente interesante…. Ya veo que les está yendo bien las ventas a Alberto y a Sartorius 😉
    Y lo de la nostalgia viene con los treinta y tantos, pero yo ya últimamente estoy empezando a superarlo…. 😉

  1. 1   “Aquello no fue así…” by abogado.ZapiZapi.com

    […] laboralistas, y cómo esa demostración de fortaleza contribuyó de … articulo continua en davicius traido usted por […]




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