Una historia del 36

La madrugada del 18 de septiembre de 1936, José Moncayola, alcalde socialista de Murillo de Gállego (Zaragoza), estaba durmiendo en casa junto a su familia. A eso de las seis de la mañana un par de guardias civiles tocaron en la puerta con las culatas de sus fusiles y le pidieron que bajara a la calle. José, pese a que unos meses antes se había producido la sublevación militar y ya estaba en plena efervescencia el conflicto civil, no pensó que quisieran hacer otra cosa que interrogarle por alguna razón. Es verdad que él había intercedido a favor de la devolución de unas tierras comunales roturadas y ocupadas por algunos de los caciquillos del pueblo, pero no tenía más motivo de preocupación. Es por ello que bajó tranquiladamente, no sin antes ponerse su mejor camisa -la de los domingos-, y su traje de pana.

José empezaría a preocuparse al llegar al cuartelillo en la plaza del pueblo, al encontrarse con once detenidos más, entre ellos otros tres ediles del pueblo, y sobre todo al ser esposado con unas cuerdas de mimbre que una de las vecinas había tejido para la ocasión. Después de pasar unas horas de interrogatorio, los doce hombres de Murillo se subieron a la trasera de un camión. Es de suponer que no sabían el destino, y que imaginarían que iban a ser llevados a la cárcel de Torrero en Zaragoza, lugar al que iban a parar la mayor parte de los detenidos en aquellos días. En ese momento José estaría ya a buen seguro alarmado, pero siendo como era un buen hombre, no tenía nada qué temer, él no era responsable de ningún delito de sangre, ni había participado en los sucesos de octubre de 1934, ni se le conocían enemigos ante los que rendir cuentas……

El ánimo de aquellos doce empezaría a tornarse sombrío al ver que el camión que les conducía no tomaba la dirección de Zaragoza, sino la contraria, la que lleva al municipio vecino de Agüero, ya en la provincia de Huesca.

La sensación al detenerse a las afueras del pueblo, en la finca del “Espadero” sería lúgubre. Allí verían las tres fosas que unos cuantos republicanos de Agüero habían tenido que excavar como advertencia, y en ese momento José sabría ya que nunca más iba a volver a ver a su mujer y a su hija……….

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Las historia de José Moncayola y sus once compañeros es la misma de miles de personas que fueron ejecutadas durante la guerra civil y el franquismo. Esas doce personas fueron ejecutadas allí mismo, y enterradas, y olvidadas por todos, excepto por sus familias. La zona del campo de trigo en el que reposan estuvo algunos años sin cultivar, como prueba palpable de lo que allí había sucedido, hasta que alguno de los nuevos jerifaltes del pueblo obligó a los propietarios a sembrarlo al igual que el resto del campo. Dicen que durante mucho tiempo el trigo crecía más alto sobre esa parte del terreno……

Han pasado más de 70 años y los familiares de José y del resto de fusilados han decidido que ya va siendo hora de recuperar la historia de todos ellos, y que para ello hay que empezar por sacarlos de donde están para ser enterrados de forma digna.

Formar parte de esto es una de las mejores cosas que me han sucedido últimamente, y es un verdadero placer que la Fundación con la que colaboro haya decidido apostar sus recursos y su esfuerzo para afrontar esta tarea que esperemos sea la primera de otras muchas labores de dignificación de los represaliados durante aquellos tres malditos años.

Sin embargo, localizar los restos después de todos estos años es una labor ingente, ya que la finca en la que están es muy grande y los testimonios orales que hemos recogido no permiten delimitar una zona concreta. Es por ello que necesitamos ayuda, necesitamos que nos echéis una mano, pero de forma literal, una mano para cavar la tierra, para sacar a la luz la historia de doce personas que estén donde estén seguro que os lo agradecerán…..

Nota: evidentemente, los que no quieran/puedan cavar pero tengan ganar de ver cómo se hace una excavación arqueológica están igualmente invitados. La idea es acudir a Agüero el próximo sábado, 7 de julio, y volver por la tarde. Seguramente iremos también el domingo y los primeros días de la semana siguiente, hasta dar con ellos.

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  1. zaragozando

    Fuertísimo.

  1. 1 Primeras fotos de la fosa de Agüero (¡los encontramos!) « davicius

    […] Ya anunciamos que este sábado tocaba dar por fin con los restos de los doce fusilados en Agüero (Huesca). En esta ocasión tuvimos bastante más suerte que en diciembre y en un par de horas aparecieron los primeros restos óseos. […]




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