A veces la política da asco.

O más bien lo que existe alrededor de la política, y mucho más concretamente, los grandes medios de comunicación que juegan a hacer política con sus cifras de oyentes y lectores.

Me explico. Desde hace algunas semanas diversos periódicos y emisoras de radio están machacándonos continuamente con noticias acerca de los derechos de emisión del fútbol por televisión. La polémica estriba en que “La Sexta”, habría violado un contrato de emisión propiedad de “Audiovisual Sport” para emitir los partidos en abierto en lugar de en la modalidad de “pago por visión”.

Sinceramente, me importa muy poco toda esta polémica. Me gusta el fútbol, y si hay un buen partido procuro verlo; voy a la Romareda a ver jugar al Zaragoza, del que me declaro culpable de “forofismo”; y a veces leo con bastante placer algunos textos sobre fútbol de Santiago Segurola (esos no me los pierdo nunca, y deberían ser obligatorios en las escuelas), John Carlin hablando de la Premier, y últimamente el blog del periodista Mario Ornat, que además de aragonés, habla de deporte y de otras muchas cosas interesantes. Sin embargo, todo lo que rodea a este deporte me parece odioso y decadente: los futbolistas y su habitual e iletrada soberbia; los presidentes de los clubes, casi todos ellos con un “Gil y Gil” metido en el cuerpo; y sobre todo los medios de comunicación que se dedican a ello, y que en gran medida son culpables del endiosamiento que afecta a todos los protagonistas de este deporte.

La cosa adquiere tintes preocupantes cuando afecta al gobierno, y cuando el periódico de mayor tirada de este país dedica un extenso artículo a desvelar las supuestas conexiones entre el Presidente del Gobierno y el accionariado de La Sexta, conexiones que no dejan de ser las habituales entre un jefe de gobierno y la élite del entramado periodístico y audiovisual, o al menos, no tan diferentes a las que existían entre Felipe González y ese mismo periódico (y su matriz empresarial), o José María Aznar y Antena 3, El Mundo y el Grupo Murdoch.

Casualmente esta información coincide con cierta persecución en los editoriales de El País a las últimas propuestas de Zapatero en materia de sanidad y vivienda, y la verdad, todo empieza a desprender un tufo de lo más sospechoso.

Anuncios



    Responder

    Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

    Logo de WordPress.com

    Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

    Imagen de Twitter

    Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

    Foto de Facebook

    Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

    Google+ photo

    Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

    Conectando a %s



A %d blogueros les gusta esto: