¿Ordenadores en las aulas?

Leo en el blog de César que está a punto de anunciarse una iniciativa del gobierno por la que se pretende entregar un ordenador portatil a cada alumno de primaria, e inmeditamente me imagino las caras de incredulidad y de desesperación de la mayoría de los docentes cuando se enfrenten a alumnos “armados” con semejante artefacto en sus clases.

En esto de la tecnología educativa se suele confundir la cantidad con la calidad, y cuando se habla de introducir los ordenadores en las aulas, automáticamente se piensa que consiste en algo tan sencillo como poner un montón de ordenadores en las clases.

Nada más erróneo. Para empezar, no existe un modelo definido acerca de la forma en que la tecnología y el ordenador deben estar presentes en el aula. Para unos es necesario que el alumno interactúe de forma permanente con el ordenador, que disponga de uno para todos y cada unos de los procesos de aprendizaje que se llevan a cabo en clase.

Existen algunas experiencias al respecto en Extremadura y en Aragón. En el primer caso se ha optado por equipar las aulas con PC’s dotados de un sistema operativo basado en software libre; mientras que en Aragón la experiencia de los Tablet PC de Microsoft se ha ido extendiendo durante los últimos años y en pocos cursos todos los alumnos de primaria dispondran de uno de estos dispositivos.

Personalmente no es el modelo que más me gusta. Desde mi punto de vista, que cada alumno tenga un ordenador dificulta enormemente la tarea del docente, que pierde el control de lo que ocurre en clase con mucha más facilidad. En este sentido, me parece mucho más adecuada la corriente de tecnólogos educativos que defienden la transformación de las aulas en entornos tecnológicos mediante pizarras digitales, a través de las cuales se tiene acceso a todo lo que el ordenador aporta a la enseñanza pero, eso sí, contando siempre con la supervisión del docente.

Independientemente del modelo que más le guste a cada uno, queda una cosa importante por resolver: el papel del profesor. Meter ordenadores en el aula requiere que el docente sepa qué hacer con ellos. Es necesario formarles (muchos no saben ni siquiera utilizarlos de forma rutinaria), darles soluciones (unidades didácticas, nuevas estrategias educativas…) y sobre todo contar con ello para el proceso. Las experiencias de las que hablaba más arriba no han surgido de la noche a la mañana. En Extremadura llevan años experimentando con estas herramientas, mientras que en Aragón se comenzó con implantar los Tablet en pequeñas escuelas rurales con unos pocos alumnos, lo que sin duda contribuyó a evaluar de forma mucho más adecuada los beneficios y las ventajas que aportaban.

Anuncios



    Responder

    Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

    Logo de WordPress.com

    Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

    Imagen de Twitter

    Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

    Foto de Facebook

    Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

    Google+ photo

    Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

    Conectando a %s



A %d blogueros les gusta esto: