Archive for the ‘Cosas’ Category

Mantras

Conversaba este fin de semana con una amiga acerca de la situación económica del país y de todas las cosas que nos han llevado hasta ella, así como de las soluciones para superarla. Durante la charla no dejó de asombrarme, pese a tratarse de una persona con una sólida formación, hasta qué punto reproducía una y otra vez el discurso que durante los últimos meses está difundiendo el Partido Popular en los principales medios de comunicación, y que desgraciadamente se han convertido en los mantras con los que se acusa al gobierno de no actuar eficazmente contra la crisis.

Entre ellos hay algunos que detesto especialmente, empezando por el de hacer recaer las dificultades para salir de la crisis a la inmigración y el supuesto abuso en los servicios públicos garantizados por el estado.

Pues bien, ni lo uno ni lo otro. Para empezar, el colectivo de inmigrantes aporta mucho más a la economía de este país de lo que consume. Aunque son datos pendientes de una actualización, los inmigrantes en 2007 aportaban a la Seguridad Social más de 8,000 millones de euros , justamente la cantidad que por aquel entonces suponía el superávit en las cuentas españolas. Más datos: por cada español que cobra una pensión hay tres trabajadores en activo, mientras que por cada inmigrante pensionista encontramos a treinta que aportan sus cotizaciones a la caja única de la Seguridad Social.

Respecto al uso de los servicios, algunos medios poco sospechosos destacan diferentes estudios que desmienten que este colectivo utilice recursos como la sanidad pública por encima de la media española. Pero de todas maneras, no viene mal plantear algunas cifras. Así, “según la Sociedad Española de Medicina Sanitaria (semFYC), Las personas inmigradas van al médico la mitad que las autóctonas: representan el 10% de la población española, pero sólo el 5% de los pacientes. Pese a que muchas de ellas sólo pueden acudir a urgencias (porque no tienen tarjeta sanitaria), representan el 5% del servicio. Del gasto sanitario, sólo un 4,6% es atribuible a atención a personas inmigradas.”.

Otro de los mensajes habituales es el que hace recaer todos los males del país en la supuestamente excesiva representación electoral de las minorías nacionalistas merced a una ley electoral que mucha gente quiere cambiar, pero que seguramente nunca se ha molestado en analizar a fin de comprobar si lo afirmado es cierto.

La realidad de nuestra legislación es que el sistema que rige las elecciones beneficia de forma más que destacada a los dos partidos mayoritarios. Podríamos hacer una proyección a lo largo de todas las elecciones generales del actual periodo democrático y nos confirmaría esto último mismo, pero basta con detenernos tan solo en las de 2008 para comprobar que los únicos perjudicados realmente por el sistema de elección son dos partidos, IU y UpyD, que habrían obtenido resultados ostensiblemente mejores (sobre todo en el primer caso) con una ley electoral más proporcional que la actual. Mientras que entre los beneficiados sobre todo PSOE y PP, que obtuvieron un mayor número de escaños que el resultante de aplicar un sistema más proporcional. Respecto a los resultados de los partidos nacionalistas, poca o ninguna variación.

Son sólo algunas de las supuestas realidades que no toleran una mínima confrontación con los datos. Tras ellas un único objetivo: desmovilizar a la sociedad, apartarla de la política, desprestigiar a nuestros representantes e intentar conseguir que los ciudadanos no acudan a las urnas en las próximas elecciones.

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No estoy a favor de prolongar la vida laboral hasta los 67 años. Me cuesta creer que después de más de 200 años de capitalismo, de más de dos siglos en los que los trabajadores han ido conquistando poco a poco algunos derechos, entre ellos la reducción progresiva de la jornada de trabajo o la pensión de jubilación, la solución para la crisis en la que estamos metidos sea trabajar durante la vejez. Pero me niego sobre todo porque la culpa de la crisis no es de esos millones de personas a los que antes llamábamos la “clase trabajadora”. Da la impresión, escuchando las voces insensatas de algunos, de que no ha habido especulación, ni artimañanas financieras, ni gastos éticamente cuestionables, ni burbuja inmobiliaria, ni paraisos fiscales; y que únicamente son los últimos eslabones de la cadena, esos curritos que deberían poder ser despedidos libremente (según la ortodoxia neocon), los responsables de todo ello. Seguramente son las mismas voces que callan ante los pluses, acciones de oro, stock options e incentivos que han engordado las carteras de los que realmente están tras las verdaderas causas de la crisis.

Estados fallidos

Como para casi todo en este mundo, existe también una lista de estados fallidos, elaborada por la Fundación para la Paz y la revista Foreign Policy, que analiza aquellas naciones con estado en las “el gobierno central tiene poco control práctico sobre su territorio“, es decir, aquellas en las que existen elementos que cuestionan la capacidad de control del estado, además de algunos otros factores como las continuadas dificultades económicas, la existencia de fenomenos masivos de emigración o refugiados, el deterioro  de los servicios públicos o el riesgo de intervención de otros estados o de élites alternativas al gobierno.

Pensaba en ello al tener noticia de los devastadores efectos del terremoto en Haití, uno de los estados fijos en esta lista que se publica desde 2005, y en la que aparece habitualmente acompañado de otros países como Somalia, Zimbabwe, Sudán, Chad o la República Democrática del Congo, todos ellos con convulsiones internas permanentes desde su fundación tras la descolonización, acompañados por otros como Iraq o Afganistán, en los que la intervención de Estados Unidos ha provocado la desaparición de cualquier instrumento de control sobre esos territorios.

Pero lo que me parecía más terrible es la conclusión a la que llegaba después de analizar (quizás demasiado frivolamente, puede ser) el futuro de todos esos países que encabezan la lista, y es que no solo son estados fallidos, sino que parecen estar condenados a ser “estados inviables”, es decir, estados en los que nunca, por determinadas razones, van a existir las condiciones necesarias para dar fin a la complicada situación en la que se encuentran.

Una vez más pensaba en Haití para llegar a esa conclusión: un país compuesto por diez millones de habitantes que curiosamente es el segundo más antiguo de toda América, por detrás tan solo de Estados Unidos, pero que a lo largo de sus más de dos siglos de existencia se ha mostrado incapaz de salir adelante, de forma que su población parece predestinada a vivir en la más absoluta miseria o a escapar hacia otros países.

Haití sufrió la ocupación norteamericana desde 1915 a 1934 a consecuencia de su inestabilidad; ha tenido diez cambios de gobierno en los últimos 20 años; ha experimentado dictaduras, golpes de estado, revoluciones y continuas convulsiones durante todo el siglo XX; ocupa el lugar 148, uno de los últimos, en el índice de desarrollo humano que elabora anualmente la ONU; la mayor parte de su población activa se dedica a la agricultura, pero el territorio está prácticamente esquilmado a consecuencia de la deforestación; y por si fuera poco carece de otros recursos naturales y hasta de agua potable suficiente para abastecer con holgura a su población. Para mayor “inri” el 80% de los ciudadanos que han alcanzado un nivel educativo elevado ha emigrado, por lo que existe una auténtica ausencia de profesionales que se puedan encargar de sacar adelante el país.

A todo ello se le unen unas condiciones geográficas imposibles: en el centro de la zona de influencia de los huracanes que año tras año devastan diversas zonas del Atlántico, y justo en el borde superior  de la placa tectónica del Caribe, lo que equivale a estar en permanente riesgo de sufrir un terremoto como el que anteayer sacudió la isla provocando la destrucción de Puerto Príncipe y la muerte de decenas de miles de personas.

Es por ello que resulta complicado pensar que países como Haití, como Somalia o Afganistán, con situaciones políticas muy complejas, pero ubicados además en entornos geográficos realmente difíciles, puedan dejar de encabezar, año tras año, esa lista maldita de estados fallidos.

Desde hace ya mucho tiempo, el sector de la cultura autodenominada de izquierdas viene ejerciendo un gran influjo en los programas y políticas culturales del PSOE. Este grupo ha ido evolucionando hacia posturas inmovilistas y anquilosadas en lo referente a la gestión de la propiedad intelectual e Internet.

Desgraciadamente, esa involución no ha ido aparejada con una pérdida de peso e influencia entre el sector de dirigentes del PSOE, que inexplicablemente han permitido que la agenda cultural siga siendo dictada por personas que no están dispuestas a aceptar que los años 80 ya quedaron muy atrás, y que hoy en día las manifestaciones y el propio negocio de la cultura han experimentado un cambio irrefrenable que ninguna legislación detendrá.

Por todo ello, y con la esperanza de que de una vez por todas alguien en el PSOE se dé cuenta de que es necesario un giro en este aspecto de la política cultural, un grupo de blogueros, periodistas, y sobre todo, ciudadanos, que además representan a millones de lectores diarios, han elaborado este manifiesto  “En defensa de los derechos fundamentales en Internet”, al que con gusto me sumo……

1.Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.”

Con el puño levantado

Copiando a César, quien a su vez copia a Pablo Pando………

El Partido Socialista Obrero Español es un partido con 130 años de historia y desde su fundación los militantes socialistas, no todos, y no siempre, hemos venido cantando La Internacional y levantando el puño y lo hacemos en señal de recuerdo por lo que significa la historia del Partido Socialista y de respeto por la memoria de los compañeros y compañeras que ya no están. Por los que tuvieron que exiliarse, los que fueron detenidos, torturados y/o asesinados por los ancestros políticos de quienes ahora nos critican por levantar el puño.

Y levantamos el puño porque mientras siga habiendo marquesitas seguirá habiendo socialistas con el puño en alto.

Postales veraniegas

De vuelta ya de las vacaciones, me quedo con un par de instantes, un par de visitas que he podido hacer durante estos días.

La primera al campo de concentración de Gurs, en Olorón, muy cerca de la frontera con España y destino de miles de republicanos españoles que abandonaron el país al final de la guerra civil. En la actualidad el terreno del campo, de casi 30 hectáreas de superficie, ha sido convertido en un frondoso bosque aunque todavía resulta posible visitar algunas de las antiguas instalaciones, así como un reconstruido barracón que permite a los visitantes rememorar las penosas condiciones en las que vivieron los internados.

El campo de Gurs tuvo una curiosa historia, ya que fue construido en 1939 para albergar a los exiliados, pero inmediatamente, tras el estallido de la II guerra mundial, alojó también a franceses sospechosos de colaborar con  los nazis. Tras la invasión de Francia y la instauración del régimen colaboracionista de Vichy, sus inquilinos volvieron a cambiar radicalmente, de forma que allí se internó a judíos, exiliados que seguían huyendo de España y gitanos. En 1945, antes de ser abandonado albergó brevemente a algunos miles de prisioneros de guerra alemanes tras la firma del armisticio que puso final a la contienda.

Un paseo por sus caminos, todavía delimitados entre las hileras de árboles, permite reconstruir la dura vida que tenía lugar entre sus alambradas: el frío, el calor, la humedad, la ausencia de higiene y de comida en condiciones debieron ser compañeros habituales en el campo, por cuyas instalaciones pasaron buena parte de los españoles que habían combatido al fascismo tan solo unos kilómetros más al sur. Esos mismos  españoles que fueron recibidos en Francia con tan deplorables condiciones, no dudaron ni un ápice, sin embargo, a la hora de empuñar de nuevos sus armas contra el fascismo, esta vez combatiendo a las tropas alemanas en la Resistencia, o integrándose en el recién reconstruido ejército francés que trataba de liberar su propia patria.

Pensaba en el mérito de todas esas personas, el tremendo valor que demostraron y el increible compromiso que asumieron con sus creencias y valores mientras paseaba por las salas del Museo Dalí de Figueras, repleto de turistas en agosto, y que a mi, personalmente, tan solo me pareció un monumento al ego onanista del que dicen gran artista.

Salvador Dalí, que se formó intelectualmente junto a Buñuel y Lorca en la Institución Libre de Enseñanza, abandonó inmediatamente cualquier compromiso ideológico para refugiarse en la seguridad de su locura surrealista, que le servía lo mismo para no sentirse obligado a condenar el fascismo alemán, como para abandonarse a la comodidad brindada por la España franquista, o proclamarse durante los comienzos de la Transición como el primero de los monárquicos.

Sin pasar por alto la genialidad de su pintura, el resto de su obra, especialmente algunas de las instalaciones que pueden contemplarse en el museo, no son a mi juicio sino meros reclamos elaborados por la mente de un artista que pensaba tanto en la forma de pasar a la historia como el más surrealista de los surrealistas, como en engrosar sus beneficios a toda costa, prescindiendo de cualquier otro compromiso que escapase al que se tributó a sí mismo durante toda su existencia.

Casi dos meses sin postear en el blog, supongo que debido a las pocas ganas que le quedan a uno de comentar la actualidad, que últimamente se antoja tan repetitiva como aquel “buenos días excursionistas” que azotaba mañana tras mañana a Bill Murray en Atrapado en el tiempo.

Todo tan repetitivo como los mensajes de condolencia y condena que volvemos a escuchar hoy, tras el también habitual atentado veraniego de ETA que se ha llevado por delante la vida de dos jóvenes. Los mismos comunicados llenos de expresiones grandilocuentes que, de tanto oirlas, han dejado de tener ese sentido grave y contundente que los portavoces de los partidos intentan transmitir. Al menos para mi, frases como “fortaleza de la democracia”, “unión de los partidos”, “combatir con todas las fuerzas del estado de derecho”, “marchar juntos contra la barbarie”, me suenan ya a huecas y vacías de contenido.

A veces pienso que no merece la pena que se le siga dando tanta cobertura a los asesinos, que se les siga dando tanta importancia; al fin y al cabo no son más que eso, un puñado de asesinos que perdieron hace ya muchos años la aureola de defensa de la libertad con la que durante tanto tiempo engañaron a sus “compatriotas”.

Hoy lo único que cabe hacer es lamentarse por los asesinados y sus familias, que son los únicos perjudicados de verdad, de toda esta mentira que rodea, como siempre, año tras año, a ETA y sus tristes seguidores…..

Días de Gloria.

Octubre de 2001. Stade de France, en el barrio parisino de  Saint Denis. Se enfrentan en un partido amistoso las selecciones de Francia y Argelia. Casi 80.000 franceses abarrotan las gradas mientras ambos equipos se alinean para escuchar los himnos nacionales. Cuando comienzan los primeros compases de la Marsellesa, la mayor parte del público comienza a silbar hasta el punto de no dejar escuchar la música.

Octubre de 2005. También en el barrio de Saint Denis. Cientos de jóvenes salen a la calle para protestar por la muerte de dos jóvenes adolecentes que trataban de esconderse de la policía. Las protestas terminan convirtiéndose en disturbios que duran días y que llegan a poner en jaque al Ministerio del Interior dirigido por aquel entonces por Nicolas Sarkozy.

Todo esto me viene a la cabeza reflexionando sobre una película que he visto recientemente, Days of Glory, en la que se aborda de forma monográfica el desconocido tema de la participación de los soldados de las colonias africanas durante la II Guerra Mundial.

La película del director argelino Rachid Bouchareb, además de ser una más que destacable recreación bélica, se centra en la participación de soldados argelinos y marroquíes en el ejército francés a lo largo de las campañas de Africa, Italia y Centroeuropa, describiendo (a veces de forma edulcorada, hay que reconocerlo) las penalidades y los sentimientos de estos soldados que luchan hasta la muerte por Francia, su “mère patrie“.

Los soldados de las colonias (cuya existencia ya conocieron de forma tristemente evidente los republicanos españoles que huyeron a Francia en 1939 y que fueron internados en campos de concentración custiodados por soldados senegaleses) combatieron por Francia pensando que de esta forma estaban luchando por su propio país, aunque nunca antes hubieran pisado suelo europeo, y arriesgaron sus vidas de la misma forma que sus compañeros en los diferentes ejércitos que combatieron contra el Eje, aunque a cambio no recibieran, ni mucho menos, el mismo trato por parte de sus mandos en el ejército aliado. Encabezaron en no pocas ocasiones misiones suicidas, asaltos a posiciones imposibles, y estuvieron permanentemente en primera línea, sin que a cambio fueran equipados con el mismo armamento o la misma impedimenta que sus compatriotas del continente. El trato dispensado hacia ellos era racista y abundaban los prejuicios, hasta el punto de que rebasar determinados escalafones en el ejército era poco menos que imposible para ellos.

La situación no mejoró después de la guerra, y una vez que Argelia, Marruecos o Túnez obtuvieron su independencia, los antiguos combatientes perdieron sus pensiones del estado francés, que alegó que ya no eran ciudadanos del país.

La posterior política de integración francesa fue casi inexistente, de forma que las sucesivas generaciones de hijos de aquellos emigrados han ido creciendo en los suburbios de las grandes ciudades, las banlieu, en las que ha ido germinando primero, y madurando después, un sentimiento contra su país de acogida que se ha convertido en rechazo, hasta el punto de sentirse más identificados con las naciones de origen de sus padres que con la suya propia.

El estado francés permitió la creación de guetos dentro de sus propias ciudades, incapaz de prever los problemas que conllevaría el que una parte importante de la sociedad francesa viviese casi al margen de sus conciudadanos, y con unas condiciones  sociales, económicas y políticas muy por debajo de la media.

Pese a los sucesivos anuncios por parte de los diferentes ministros y presidentes franceses respecto a la intención de mejorar la situación y las condiciones sociales de los inmigrantes e hijos de inmigrantes en Francia, lo cierto es que hasta ahora poco o nada se ha hecho, como se pudo ver durante la nueva ola de disturbios de 2007. Curiosamente, una sentencia de los tribunales franceses obligaba en 2002 a que el Estado francés indemnizara a sus antiguos combatientes, independientemente de su nacionalidad. Sin embargo, a día de hoy todas esas personas siguen sin recibir el pago a su sacrificio en el suelo europeo.

Un continente de basura

Había escuchado ya en varias ocasiones y desde hace un par de años alguna noticias que hablaban de la existencia en el Pacífico de una acumulación de residuos plásticos de un tamaño considerable (unas informaciones hablan de dos veces el tamaño del estado de Texas, lo que imagino debe ser mucho,  y otras de dos veces el tamaño de Estados Unidos, lo que, efectivamente, es muchísimo).

La verdad es que la noticia es en sí tan increíble, tan espectacular, que me extrañaba que no hubiera sido portada de periódicos y primera noticia en los telediarios de todo el mundo. Dudaba incluso a la hora de mencionarlo en las charlas de café pensando que se pudiera tratar de unos de esos “hoax” que pululan por la Red.

Hoy sin embargo he visto esta fotografía de satélite y he revisado unas cuantas páginas que hablan del fenómeno y empiezo a creer que efectivamente, y para vergüenza de todos nosotros, la noticia es real: un mar de plástico ante el que los invernaderos de Almería parecen un juego de niños. Un vórtice de desechos del mundo civilizado que se acumula irremediablemente en un punto del Océano Pacífico entre Japón y Estados Unidos. Un monumento natural a la desidia de la humanidad con su propio hogar….. Un continente de basura, al fin y al cabo.

Minipost

Hay un proverbio alemán que dice algo así como que si no vas a decir algo mejor que el silencio, es preferible quedarse callado. Pues eso, seguimos por aquí, pero calladitos….. 😉

Imagínense una gran empresa constructora con miles de empleados y cientos de millones de euros de beneficios anuales. Esa empresa es una de las grandes del país. Tiene proyectos en medio mundo; construye puentes, túneles, grandes edificios de los mejores arquitectos, y algunas viviendas que van a parar a las manos de unos cuantos miles de familias que piensan que el dinero que pagan por su residencia va a corresponderse con una construcción de primera calidad, tal y como esa empresa se ha encargado de venderles en sus estudiados anuncios.

Esas familias tienen que ir aportando dinero durante varios años mediante una entrada y en forma de letras mientras el edificio está siendo construido. El constructor les explica que si tarda tanto tiempo es porque se trata de una vivienda de primera, y evidentemente, no se puede hacer un edificio de esas características en cuatro días.

Cuando llega el momento de la entrega de las llaves cada uno de los nuevos propietarios tiene que hacerse acreedor de un préstamo hipotecario que como poco les mantendrá atados a su banco hasta que estén próximos a la edad de la jubilación, pero bueno, piensan, merece la pena a cambio de tener la casa de nuestros sueños, un piso con los últimos avances tecnológicos, construido con los mejores materiales y por los mejores constructores….., una casa para toda la vida, dicen.

Inmediatamente después  de fimar las escrituras lo primero que hacen es, por supuesto, acudir directamente al piso. Cuando uno adquiere un producto, normalmente quien se lo vende procura que tenga el mejor aspecto. Uno no se imagina adquirir un coche recién salido de fábrica y encontrarlo con rayaduras en la pintura, manchas de grasa en los asientos, migas de pan en las alfombrillas o cristales rotos en los retrovisores. Por eso, cuando nuestros compradores abren por vez primera la puerta de su nuevo hogar no pueden evitar cierta decepción cuando se encuentran los suelos llenos de polvo, los muebles de la cocina sin montar, las baldosas del baño sucias, y restos de serrín por toda la casa. Sin embargo, y como no hay nada más emocionante que estrenar una casa nueva, deciden obviar todo lo anterior, limpiar ellos mismos la vivienda y esperar pacientemente a que alguien venga a montarles los muebles que faltan.

Pasan tres meses. Nuestros amigos ya han trasladado todas sus cosas a su nuevo hogar y llevan todo ese tiempo llamando una y otra vez a la empresa constructora para que alguien les venga a colocar esa puerta “que no llegó bien y que en unos pocos días les colocaremos”. En ese tiempo, sin embargo, han podido comprobar que lo que en un principio eran solo pequeños olvidos en la limpieza del edificio, se ha convertido en un montón de desperfectos en todas y cada una de las habitaciones de la nueva casa. Las tablas del flamante parquet se separan sistemáticamente dejando ver profundas rajas en el suelo; las baldosas de las paredes de los baños tienen una misteriosa capa de pegote consistente que resulta casi imposible limpiar; las baldosas del suelo aparecen llenas de unos extraños lamparones que ni el mejor de los productos de limpieza del mercado consigue arrancar; la ducha carece de desnivel, por lo que el agua, obedeciendo a la maldita dinámica de fluidos, tiene la manía de esparcirse por todo el baño todas y cada una de las mañanas; los armarios empotrados acostumbran a salirse de sus encajes y resulta poco menos que hercúleo volver a colocarlos en sus raíles; los grifos del agua están invertidos y donde pone caliente sale fría, y viceversa; el suelo de la terraza fue colocado seguramente después de un día de juerga, así que alguien olvidó que dejar una hondonada en una zona inundable resulta sumamente arriesgado; en las paredes y techos parece haber actuado el único albañil con Parkinson del país, por lo que ambas no pueden estar peor rematadas; las puertas resultan ser de la peor calidad, así que el más mínimo roce las descascarilla; los agujeros para los enchufes están hechos sin tener en cuenta la pletina que iba a ser colocada, así que en varios de ellos se observa un rendija en la pared que ha sido rellenada de forma chapucera con yeso….

Lo cierto es que cada día que pasa aparece un nuevo desperfecto, de forma que lo que en un principio resultaba tolerable, termina por hacerse molesto primero, e indignante después. Por si fuera poco, nuestros sufridos propietarios cayeron en la más absoluta indignación cuando ayer, tras apoyarse ligeramente en un radiador de casi cien kilos, éste se desplomó sobre el suelo levantando una tremenda polvareda por toda la habitación. Increíblemente ;-), los cuatro taquitos del seis colocados de aquellas maneras, habían resultado insuficientes para sostener el peso del radiador de hierro fundido y el de una mano apoyada de forma despistada sobre él……

En la constructora ya han recibido varias quejas de nuestros amigos y de algunos de sus vecinos: cartas, faxes, burofaxes y correos electrónicos parecen no hacer mella en la desvergüenza de los responsables de la gran corporación que, año tras año seguirá incrementando sus beneficios a costa de pardillos como nuestros amigos de más arriba, y que hacen caso omiso de las quejas de sus clientes, los mismos que cumplieron con todos y cada unos de los compromisos de pago fijados por la constructora.

SACYR VALLEHERMOSO es una compañía constructora con sede en España. Es la segunda empresa del sector más grande del país y la cuarta del mundo, con unas cifras de negocio en 2007 de 5.760 millones de euros. Su beneficio neto del pasado ejercicio fue de 946 millones de euros.

El Presidente del grupo Sacyr Vallhermoso es Luis Fernando del Rivero Asensio.

Hablábamos hace unos días de la situación de la educación en España sin saber, por supuesto, que durante esa misma mañana iba a ser nombrado un nuevo responsable del ramo. Ángel Gabilondo, el ministro entrante, resume a la perfección en sus primeras declaraciones las inquietudes de los muchos que hemos visto con preocupación el progresivo deterioro de la eduación en nuestro país.

De entrada parece que algo se ha hecho mal durante los últimos años para que existan en estos momentos realidades educativas tan divergentes en función de la comundidad autónoma de la que estemos hablando. Así, tomando de nuevo como referencia las conclusiones del último informe PISA, cuya apasionante lectura ha amenizado mis lluviosas vacaciones de Pascua, llama mucho la atención la disparidad entre los resultados de las diez comunidades que participan en el informe de 2006, centrado en las competencias científicas de los alumnos encuestados. De esta forma, Castilla y León y La Rioja obtienen unos resultados claramente destacados, tan solo mejorados por los de países como Finlandia, Japón, Países Bajos y Corea; mientras que Aragón, Navarra, Cantabria, Asturias y Galicia se mantienen por encima de la media de los países de la OCDE, lo que globalmente supone estar en mejor situación que naciones de la importancia de Francia, Noruega, Estados Unidos, Rusia o Italia. En el otro extremo de la balanza, Andalucía puntúa por debajo de la media de la OCDE (al igual que los resultados globales de España) con datos similares a los de Portugal o Grecia, cuyas cifras son las peores de los países de la Unión Europea.

Otro dato interesante hace referencia al entorno cultural del alumnado. Así, aquellos estudiantes cuyos padres no poseen un título universitario obtienen hasta un total de 85 puntos menos en la encuesta de competencias (sobre una media de 480 puntos, aproximadamente), mientras que las diferencias entre los alumnos en cuyos hogares no hay libros comparados con los de aquellos en los que hay más de 500 libros se disparan hasta 135 puntos.

Lo cierto es que la lectura del informe me he sorprendido porque las cifras que arroja no son demasiados malas, o almenos no tan malas como nos han hecho ver. Eso sí, hay que tener en cuenta que no aparecen datos de siete comunidades autónomas, entre ellas algunas tan importantes como Madrid o Valencia (por cierto, me ha llamado la atención que la mayoría de las comunidades que no partiparon en el informe estén gobernadas por el PP).

La primera y evidente conclusión es que la principal causa para el fracaso escolar del alumnado se asocia a las condiciones socioeconómicas del mismo (el ejemplo claro es Andalucía, donde se encuentran las mayores diferencias entre unos y otros estratos sociales), y aparentemente, poco influye la legislación o la estructura del sistema educativa existente (o al menos mucho menos de lo que los detractores de la LOGSE afirman).

Son igualmente interesantes las conclusiones respecto a los resultados obtenidos en función de la tipología de los centros. De esta forma, los centros privados y concertados obtienen globalmente una mejor nota, aunque se especifica que si se extrapolan los valores determinados por la situación socioeconómica del alumnado los resultados serían prácticamente calcados entre unos centros y otros. En este sentido, resulta interesante comprobar que los alumnos españoles que se desenvuelven en peores entornos socioeconómicos obtienen unos resultados mejores que los alumnos en su misma situación en el marco de los países de la OCDE, por lo que se puede deducir que las condiciones de equidad de la educación española resultan mejores que la media.

No voy a entrar aquí en las múltiples lecturas del informe PISA: de hecho, algunos medios de comunicación y alguna que otra ilustre y siempre enfadada pluma se dedicaron a cuestionar a las autoridades educativas españolas utilizándolo como argumento, cuando una lectura detenida del mismo no da ni mucho menos para tanto.

Así las cosas, la conclusión más objetiva que podemos obtener de los datos es que la educación en España no está tan mal como nos quieren decir, pero eso sí, no es menos cierto que por mucho informe PISA que citemos, no podemos obviar las opiniones de los principales responsables de la educación de nuestros hijos, es decir, la comunidad de docentes, para la cual es urgente una reforma educativa que restaure la autoridad del profesor en el aula y que tienda a igualar las posibilidades entre los centros.

En este sentido, resulta agradablemente llamativa la decisión de las autoridades educativas de Cantabria que recientemente han decidido retirar el concierto económico a un centro educativo (del Opus Dei, para más señas) en el que se establecía una separación entre niños y niñas. Medidas como esta, o como la tan reclamada equiparación de colegios públicos y concertados a la hora de atender al alumnado inmigrante, redundarían en una mejora de la tan denostada educación española.

Cuando Rosa Parks se negó a levantarse del asiento de aquel autobús en Montgomery comenzó el fin de la segregación racial en Estados Unidos.

Aquel acto de rebeldía frente a la exclusión, frente al racismo, frente a la injusticia, conmocionó su país, que no sin grandes sobresaltos, logró por fin dar carpetazo a esta situación con la llegada de Obama a la Casablanca. Por primera vez en la historia un descendiente de aquellos esclavos negros africanos, igual que los antepasados de Rosa Clark, decide el destino de todos los norteamericanos.

En Europa parece que no nos hemos enterado de que la segregación no es la solución para los problemas, sino la fuente para otros mucho más graves que los que pretende combatir.

Ya nos llegaban señales hace unas semanas con las protestas de trabajadores británicos e italianos contra trabajadores extranjeros. Hoy las cosas parecen ponerse un poco peor cuando las autoridades de una ciudad italiana deciden separar el transporte público entre inmigrantes y ciudadanos “normales”.

Aprender jugando

Por alguna razón hoy he recordado La conjura contra América, la última novela de Philip Roth, al que hasta entonces no había leído jamás, y que cayó en mis manos el año pasado . El argumento no es autobiográfico pero se basa en la propia experiencia vital del autor (el protagonista es un muchacho con su mismo nombre), aunque haciendo historia contrafactual, de forma que se ambienta en Estados Unidos durante los años de la II guerra mundial, pero con un escenario en el que no es F. D. Roosvelt quien gobierna, sino Charles Lindbergh, el primer aviador que cruzó el Atlántico en solitario. Lindbergh, que simpatizó con el fascismo alemán y con el propio Hitler en la realidad, es colocado en la historia al frente de un hipotético Partido Republicano partidario del aislacionismo y contrario a que Estados Unidos se involucre en el conflicto bélico. Su llegada al poder desata un persecución encubierta de los judíos norteamericanos que es narrada de forma magistral por Roth, hasta el punto de que uno se olvida a veces de que la historia no es real.

Independientemente del contenido de la novela (fascinante en muchos momentos), su lectura me hizo recuperar el interés por la historia contrafactual a la que de forma muy simple pude acercarme durante el paso por la Facultad. Esta disciplina de la Historia no cuenta con demasiados adeptos dentro de la historiografía “oficial” porque parte de especulaciones y acontecimientos que no han tenido lugar, aunque algunos de los estudios que se han abordado desde esta perspectiva tienen verdadero interés y aportan cosas realmente interesantes. Recuerdo por ejemplo un ensayo de Robert Fogel sobre el impacto de la construcción del ferrocarril en Estados Unidos que demostraba que el crecimiento económico del país hubiera sido prácticamente idéntico aunque no hubiera contado con esta infraestructura, lo que supone ir en contra de la opinión casi todos los historiadores que lo sitúan como uno de los factores más importantes del crecimiento en Norteamérica durante el siglo XIX.

Pues bien, después de aquella lectura me llegó un artículo que me hizo pensar también en la historia contrafactual, referido a cómo se puede enseñar historia a través del uso de videojuegos que simulan situaciones históricas en las que se puede alterar los hechos reales. El ejemplo perfecto es este Making History (cuya demo de 250 Mb. obra ya en mi poder) y del que, después de un ratito de trastear, os puedo asegurar que tiene una pinta estupenda. Imprescindible para los jugones, es muy apropiado para pasar un rato entretenido el fin de semana.

Reacciones

Estaba tentado de hacer un comentario sobre las reacciones de los gerifaltes del PP a la dimisión del Ministro Bermejo, pero hay cosas que es mejor no tomárselas con demasiada seriedad.

Me resultaba especialmente divertida la comparecencia de Basagoiti, y esa explicación de que la marcha del ministro era “una buena noticia para cualquiera que defiende la libertad y la democracia“. Se ve que este hombre dice lo mismo, independientemente de lo que tenga que hablar; lo mismo le vale una bomba de ETA que la dimisión de un ministro

La palma, sin embargo,  se la lleva Federico Trillo, que ha tenido la desvergüenza de salir ante las cámaras para preguntar por qué no se había producido antes la dimisión de Bermejo. Pero bueno, ya he dicho que había decidido no hacer mala sangre con estas cosas, así que a cambio me he permitido rescatar el principal legado de este personaje, Ministro de  Defensa durante algunos años, y que pasará a la historia por su mezquindad y por su desvergüenza al mentir a los familiares de los fallecidos en el accidente del Yak 42, sin que se planteara durante un segundo la posibilidad de dimitir…..